Son varios los factores que condicionan la aparación de problemas de humedades en la habitación. La más habitual es por la existencia de puentes térmicos en la fachada.

Existen distintas soluciones para los problemas de humedades, condensación y puentes térmicos que se puedan dar en su vivienda, terraza o comunidad de vecinos.

Algunas de esas soluciones son:

Ambas opciones son ideales para la eliminación de puentes térmicos, que son el principal motivo por el que aparecen humedades y problemas de condensación en nuestras viviendas.

Aislamiento térmico con pintura cerámica líquida

La pintura cerámica líquida está compuesta por microesferas cerámicas que refleja los rayos infrarrojos y proporciona aislamiento térmico.

Esta pintura tiene una elevada resistencia mecánica y resistencia al fuego.

Es un buen aislante térmico con gran capacidad para la rotura de puentes térmicos, lo que ayuda a prevenir humedades por condensación.

Constituye un efecto apantallamiento que proporciona: rotura de puente térmico, ejerce de barrera antisonora y a su vez establece barrera para la proliferación de hongos y bacterias.

Tiene una elevada capacidad de impermeabilización y anticondensación, es resistente al fuego y tiene una elevada adherencia sobre cualquier tipo de superficies.

No agrieta, no fisura, es flexible y resistente a los golpes.

Para su aplicación no es necesario contar con cámaras o trasdosados.

 

 

 

Aislamiento térmico con corcho

Entre las propiedades del corcho proyectado se encuentran que es transpirable, impermeable y flexible, siendo además un excelente aislante térmico.

El corcho proyectado es un revestimiento natural de corcho en capa fina que garantiza la impermeabilización y aislamiento ecológico.

Este aislante térmico es una mezcla de granulado de corcho, resinas acrílicas base agua, polímeros orgánicos, cargas minerales y aditivos con propiedades impermeabilizantes.

Es ideal para aplicar en fachadas, interiores de vivienda o terrazas, naves industriales, explotaciones ganaderas… ya que se trata de un material flexible por lo que evita la aparición de fisuras.

La aplicación es más engorrosa que la pintura aislante, pero el corcho es más efectivo.

Para su aplicación, al igual que la pintura, tampoco es necesario contar con cámaras o trasdosados.

Por contrapartida, en ambos casos, el acabado estético puede llegar a ser un condicionante, ya que el acabado es similar al de un gotelé.

La elección de colores también es condicionante a tener en cuenta.